D
espués de confesar tus pecados,
¡lo más difícil ya ha pasado!
Ahora puedes simplemente abrir
tu corazón para recibir el perdón que el
Señor quiere darte. El sacerdote te dará
una penitencia, que por lo general con-
siste en decir varias oraciones o leer un
pasaje bíblico. Tendrás que hacerla en
cuanto te sea posible.
Después de darte la penitencia, el
sacerdote te pedirá hacer un acto de
contrición. Aquí se puede hacer sim-
plemente una oración del corazón,
pidiendo perdón al Señor por tus peca-
dos, pero se puede utilizar una común
como esta:
Dios mío, me arrepiento de todo cora-
zón de todos mis pecados y los aborrezco,
porque al pecar, no solo merezco las penas
establecidas por ti justamente, sino prin-
cipalmente porque te ofendí a ti, sumo
Bien y digno de amor por encima de todas
las cosas. Por eso propongo firmemente,
con ayuda de tu gracia, no pecar más en
adelante y huir de toda ocasión de pecado.
Amén.
P
ara concluir, el sacerdote dirá
la oración de absolución. Presta
atención y recibe el amor miseri-
cordioso del Señor:
Dios, Padre misericordioso, que recon-
cilió consigo al mundo por la muerte y
resurrección de su Hijo y derramó el Espí-
ritu Santo para la remisión de los pecados,
te conceda, por el ministerio de la Iglesia,
el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus
pecados en el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo.
Acto de
contrición
Absolución
SACRAMENTO DE MISERICORDIA
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