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15 ARZOBISPO JAMES R. GOLKA | EL PUEBLO CATÓLICO EPC: Explique qué le fascina de Jesucristo y cómo quiere que vivamos. +Golka: Ese es un regalo que Dios me dio desde niño, probablemente a través de mis padres. Yo quería saber más sobre lo que hacía Jesús y lo que decía. Él veía algo que nadie más veía. Y en él está presente el Reino de Dios. Él lo sabía y lo vivía. Yo quiero eso. Quiero participar en eso con él y ver el mundo como él lo ve, porque así la mirada y la mente se orientan hacia la eternidad. La Iglesia tiene oraciones que yo digo con frecuencia para ayudarme a vivir en este mundo de cosas pasaje- ras, con la mente y el corazón puestos en las cosas que perduran. Quiero vivir así. Esa es la definición de la esperanza: vivir orientado a las cosas del cielo. Cuando vivo así, me siento más plenamente vivo, me ayuda a acercarme más a él y siento su alegría cuando lo hago. EPC: ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? +Golka: Hoy en día tengo menos tiempo libre. Antes era más activo en los deportes. Corría, jugaba básquet- bol y sóftbol y andaba en bicicleta, pero tuve un accidente en bicicleta hace unos 17 años y me rompí el cuello. Se me fracturaron vértebras del cuello. Eso limita lo que puedo hacer. Me cambió bastante el estilo de vida. Ahora tengo artritis en el cuello y algo de dolor crónico, así que tengo que cuidarme. Pero trato de jugar golf con regularidad. Eso me mantiene al aire libre y haciendo algo. Cuando llegué a Colorado, dejé de llevar la cuenta y así es más divertido y rela- jante. Esa parte competitiva se fue apagando. Disfruto ver deportes, leer, caminar y hacer senderismo. Me gusta estar con mi familia y mis amigos. Trato de reunirme cada año con mis compañe- ros del seminario. Mi familia se reúne con frecuencia, así que intento apar- tar tiempo para eso; lo necesito. Dis- fruto conocer a la gente. Por natura- leza, soy una persona tímida, pero me encanta cuando me invitan a cenar en sus casas y poder ver a sus familias. Mi equipo, al principio, me dijo: "Necesitamos sacarlo más de la ofi- cina porque se le ve más vivo cuando está con la gente". Ellos lo notaban. EPC: ¿Cuál ha sido el mayor desafío en sus cuatro años y medio como obispo en Colorado Springs? +Golka: Lo digo en broma, pero es verdad: yo pensaba que confiaba totalmente en Dios, y luego él me hizo obispo, así que tuve que empezar de nuevo. Casi nunca es cómodo darse cuenta de que uno necesita confiar en Dios, pero siempre es bueno empren- der de nuevo ese camino y aprender a hacerlo otra vez. Así que, en un plano espiritual, eso. Y también el distinto nivel de administración. Soy responsable de cada alma en la diócesis y del cuidado del pueblo de Dios. Los sacerdotes ocupan un lugar especial en mi cora- zón. Si los sacerdotes están bien, si están creciendo en santidad y si están sanos y contentos, entonces sus parroquias también lo estarán; por eso me gustaría invertir en los sacer- dotes para ayudar a que eso suceda. Cuando llegué aquí, teníamos 39 parroquias. Es un reto salir a visitar a todos y conocerlos, y ahora, en Denver, lo será aún más. ⊲ El entonces padre Jim Golka celebra un bautismo en la iglesia de St. Patrick en North Platte, NE, en 2016. Cortesía de la Diócesis de Colorado Springs

