CÓMO
aprend
EL LENGUAJE DE
Dios
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EL PUEBLO CATÓLICO | FEBRERO-MARZO 2025
"Por aquel tiempo era rara
la palabra de Dios, y no eran
corrientes las visiones".
1 SAM 3, 1
A
sí describe la Biblia la situación en la que creció el profeta Samuel. Si
bien la gente tenía acceso a la Sagrada Escritura, no escuchaban su
palabra a través de profetas, ángeles o en sus corazones muy a menudo.
Además, ¡casi nadie recibía visiones de Dios! ¿Te suena familiar?
Esto describe acertadamente la percepción que la mayoría de las personas
tienen en nuestros tiempos. Cuando enseño sobre la oración, siempre incor-
poro tiempo para practicar la oración. Después, cuando las personas com-
parten lo que le dijeron a Dios, siempre pregunto: "Y luego, ¿qué dijo Dios?".
La mayoría de las veces, inclinan la cabeza mientras se posan expresiones de
perplejidad en sus rostros. Es como si la mayoría de nosotros esperáramos que
Dios no dijera nada.
Dios habla. Si nos cuesta entender lo que nos dice, probablemente sea
porque no entendemos su lenguaje. Los seres humanos aprenden el lenguaje
primero dentro de sus hogares, de sus familias, y con Dios no es diferente. Él es
nuestro Padre y la Iglesia es nuestro hogar. Si no aprendemos primero el len-
guaje de Dios allí, no podremos oírlo ni entenderlo en el resto del mundo.
Escuchar en el sentido espiritual es un poco diferente a escuchar de forma
audible. Cuando hablamos de recibir palabras, mensajes o respuestas de Dios
en oración, estamos hablando de recibir o escuchar en el corazón. ⊲