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TEMPLANZA (GULA) Aunque no es malo encontrar placer en una comida deliciosa, sí es un defecto hacerlo en exceso. Esto, por supuesto, incluye el consumo excesivo de alimentos o bebidas, pero también hacerlo demasiado rápido, demasiado caro o demasiado ansiosa o delicadamente, según santo Tomás de Aquino. La virtud contraria es la moderación, que nos permite controlar nuestro apetito natural por el placer y disfrutar de lo que hacemos de acuerdo con la razón. Algunas ideas para adquirirlo: • Ayuna al menos una vez por semana. • Modera tu consumo de alimentos: no comas entre comidas. • Abstenerse del ingrediente o alimento que más te gusta. • Acostúmbrate a decir "no" a las cosas que en realidad no necesitas, especialmente cuando estés de compras o en línea. • Come despacio y reza antes y después de las comidas. DILIGENCIA (PEREZA) Este pecado, a menudo llamado acedia o abu- rrimiento, es un tipo de tristeza o falta de volun- tad para realizar lo que es bueno para nosotros, sobre todo cuando tiene que ver con nuestra relación con Dios. La virtud opuesta es la dili- gencia que conlleva el amor y el cuidado de las propias acciones. A menudo imaginamos lo que deseamos, y deseamos lo que imaginamos. Por lo tanto, trabaja para dejar que Jesús se convierta en el centro de tu imaginación y la dulzura de tu vida. Imagina que te llama por tu nombre. • Practica el ocio planificando tu tiempo libre, sobre todo los domingos. El ocio no es inactividad, sino disfrutar de una actividad que nutra nuestra humanidad. Por ejemplo, aprender a tocar un instrumento, leer un buen libro, una actividad familiar, etc. • Ofrece tu sufrimiento por una intención, especialmente cuando realizar ese trabajo te cueste mucho. • Levántate tan pronto como suene la alarma. 30 | F E B R E R O - M A R Z O 2 0 2 3 VIRTUDES CUARESMALES

