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28 ABRIL-MAYO 2026 | EL PUEBLO CATÓLICO P ara David y Kelsey Lawson, expastor de jóvenes no denominacional y esposa de pastor con formación en tradiciones adventistas del séptimo día y bautistas, fue un sentido similar de comunidad lo que los atrajo hacia la Iglesia católica, incluso en medio de grandes dificultades y fuertes prejuicios previos sobre ella. A pesar de su compromiso con la igle- sia que David ayudaba a pastorear, con el tiempo experimentaron un agotamiento espiritual severo que los llevó no solo a dejar esa comuni- dad, sino también a alejarse del cristianismo por completo. "No quiero sentirme culpable; no quiero criar a nuestros hijos con eso", recuerda haber pen- sado Kelsey en ese momento. Comenzaron a explorar prácticas espirituales alternativas como el yoga y las cartas del tarot mientras buscaban un significado en esta nueva etapa de la vida. Pero cuando llegó la pandemia del COVID y la madre de David fue hospitalizada e intubada, todo cambió. "Recuerdo ese momento en que había incertidumbre, toda esa energía positiva y todo lo relacionado con la nueva era se esfu- maron", explicó David. "Mi fe en Cristo regresó en ese momento. Comencé a orar en el nombre de Jesús. Comencé a orar por la sana- ción en el nombre de Jesús". "Fue la enfermedad de la madre de David lo que lo impulsó cuando se dio cuenta de que dependía de ella. Creo que ambos nos dimos cuenta de que no les estábamos dando a nuestros hijos esa misma oportunidad", añadió Kelsey. "Así que cuando ellos enfrenta- ran tiempos difíciles en el futuro, no tendrían esa esperanza a la que recurrir. Fue ahí donde empezamos a retomar el tema". Así comenzó el reencuentro de la familia Lawson con la Iglesia. En su búsqueda de conexión y comunidad significativas, exploraron varias iglesias en el norte de Colorado, pero siempre faltaba algo, de forma casi inexplicable. Hasta que un día Kelsey conoció a una familia con siete hijos en una alberca local y sintió una conexión inmediata. En algún momento de la nueva amistad, le preguntó a la mamá de la familia a qué iglesia asistían. "Me dijo, 'Our Lady of the Valley'", recordó Kelsey. "Enseguida supe que era católica y de inmediato pensé: 'Bueno, a esa no vamos a ir, obviamente es una secta'". Pero, a través del testimonio alegre de esos nuevos amigos y de otros, así como de invita- ciones constantes a grupos de estudio bíblico, charlas teológicas, grupos pequeños y eventos parroquiales, la familia Lawson comenzó a cues- tionar sus prejuicios sobre el catolicismo. "Muchas de las ideas preconcebidas que teníamos sobre la Iglesia católica fueron desa- pareciendo", dijo David. "Así que, al desaparecer eso, pensé: 'Bueno, no es que me vaya a hacer católico, pero al menos puedo bajar la guardia con otras ideas preconcebidas que he tenido durante tanto tiempo'". A medida que las nubes de prejuicio se disi- paban y la calidez de la comunidad brillaba en sus vidas, David y Kelsey empezaron a sentirse atraídos hacia la parroquia de Windsor. "Creo que una gran parte de lo que nos atrajo no fue solo conocer a Andrew y Rebecca y a su familia, sino que, a través de su grupo bíblico, Kelsey ha conocido a muchas mujeres maravi- llosas y yo he conocido a varios de sus esposos", añadió David. "Ese llamado comunitario tuvo un impacto enorme. Es un ambiente muy acogedor. Unos hombres que apenas conozco han sido increíbles. Son conexiones muy auténticas". Kelsey se unió a la Iglesia en agosto del 2023, y en la Pascua del 2025, David y sus dos hijos mayores fueron bautizados, confirmados y reci- bieron a Jesús en la Eucaristía por primera vez. L A C O M U N I DA D D E R R I B A M U R O S

