elpueblocatolico

2025_EPC_Octubre-Noviembre

Issue link: https://elpueblocatolico.uberflip.com/i/1540071

Contents of this Issue

Navigation

Page 14 of 35

13 EL PUEBLO CATÓLICO | OCTUBRE-NOVIEMBRE 2025 Porque eres hijo de Dios, mereces sanar en cuerpo, alma y espíritu ecuerdo a una joven madre que vino a mi consultorio con los ojos llenos de lágrimas y el corazón roto. Me dijo: "Yo rezo, voy a Misa, hablo con mi sacerdote, pero algo en mí sigue doliendo. Siento que no puedo más". Su historia, como la de muchos en nuestra comunidad hispana, estaba llena de fe, de lucha y de silencio. En nuestras familias hemos aprendido a enfrentar el dolor con fortaleza, a callar lo que duele y a seguir adelante. Nos refugiamos en la oración, en la Virgen, en el trabajo y en el sacrificio. Pero muchas veces, lo que queda sin hablar también queda sin sanar. Fue en ese momento que le respondí con ter- nura: "La oración y la fe son fundamentales. Pero también Dios puede usarnos a nosotros, los tera- peutas, como instrumentos para ayudarte a sanar desde lo más profundo". La terapia o consejería es precisamente eso: un espacio seguro y profesional para hablar, sentir y sanar. No es para los "locos" ni signi- fica falta de fe. Al contrario, es un acto de amor propio. En terapia, exploramos las heridas que veni- mos cargando desde la infancia, las creencias que nos limitan y los patrones que repetimos sin entender por qué. Es una oportunidad de reencontrarnos con nuestra historia y abrirle paso a la sanación. La consejería, o counseling, suele ser más breve y enfocada en un problema específico: por ejemplo, mejorar la comunicación en el matri- monio, manejar el estrés en el trabajo o aprender nuevas habilidades para la crianza de los hijos. La terapia, en cambio, va más a fondo: ayuda a lidiar con la ansiedad, la depresión, el duelo, los traumas, las crisis familiares o simplemente a entendernos mejor. No hay problema dema- siado pequeño o grande. Si afecta tu paz, vale la pena atenderlo. Muchas veces me preguntan: "¿Y esto no se puede resolver solo con dirección espiritual?" La respuesta es que ambos caminos se com- plementan. La dirección espiritual te ayuda a crecer en tu relación con Dios, a discernir su voluntad y a fortalecer tu vida interior. La terapia, por su parte, te ayuda a comprender tus emociones, sanar heridas psicológicas y trans- formar patrones dañinos. ⊲ R

Articles in this issue

Archives of this issue

view archives of elpueblocatolico - 2025_EPC_Octubre-Noviembre