Issue link: https://elpueblocatolico.uberflip.com/i/1397641
JOSÉ Y MARÍA BUEN HOMBRE N o es inusual que cuando alguien le pregunta a una esposa cómo es su marido, ella responda: "¿Mi marido? Mi marido es un buen hombre". Quizá María no nos hubiera dado una respuesta diversa: "¿Mi esposo José?... José es un buen hombre". Esta respuesta podría tal vez parecernos simple y corta. Como que José merecería algunos cali- ficativos más sofisticados: es santo, es extraordinario, es excepcional... Pero ese "es un buen esposo, es un buen hombre" en labios de María, que ha contemplado a este hombre largamente, es con toda probabilidad lo que mejor define a José: la bondad. Jesús dijo en una ocasión: "¿Por qué me llamas bueno? Bueno solo Dios." (Lc 18,19). María experimentó la bondad de corazón de José en su acogida, en sus ojos, en sus palabras, en sus cuida- dos, en esa ternura natural que tenía hacia ella y hacia el niño. Ella podría decir: "Mi marido es el hombre más bueno del mundo". Aunque parezca un modo muy ordinario de definirlo, esas palabras dichas por María tendrían toda la resonancia de la bondad divina presente en el corazón de un hombre limpio y sincero. Ellos vivie- ron la realidad matrimonial en su expresión más ele- vada: en una entrega purí- sima del uno al otro, fieles al plan de Dios. BUEN PAPÁ A lguien le podría pedir a María que nos dijera algo más. Ella probablemente diría que José es un buen papá. En el embarazo, en el nacimiento, en el Templo, en la vida ordinaria, en las vicisitudes de la vida, José siempre estuvo presente junto a su esposa y junto a su hijo con esa presencia constante y providente que denota la verdadera pater- nidad. Así define Jesús a su Padre cuando dice: "El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo " (Jn 8,29). Él llega a decir que Él y su Padre son uno. En su humanidad, Jesús aprendió que ser papá es estar siempre junto a su hijo, dándole protección y haciéndole sentir que nunca está solo en esta vida. "Con corazón de padre: así José amó a Jesús": con estas palabras comienza la carta apostólica "Con corazón de padre", escrita por el papa Fran- cisco con motivo del 150 aniversario de la declaración de san José como patrono de la Iglesia universal. De José, Jesús aprendió y experimentó lo que el corazón siente cuando se pronuncia la palabra "padre". La paternidad crea, respecto al hijo, una identificación entre él y su padre fundada en el tiempo que han pasado juntos, en el modelo que el papá presenta al hijo y que el hijo trata de copiar. El papá se gana a pulso esta identifi- cación por la atención y amor que muestra por su hijo y por el tiempo que le dedica. 6 | A G O S T O - S E P T I E M B R E

