28 | A G O S T O - S E T I E M B R E 2 0 1 9
NIÑOS
SAN
PEDRO
San Pedro no siempre se llamó Pedro. Su nombre era Simón, y era
pescador con su hermano Andrés. Pero todo cambió el día en que Jesús
pasó por la barca donde estaban trabajando y los llamó a seguirlo. Sin
pensarlo dos veces, Simón y Andrés lo siguieron, porque sabían que con
Jesús su vida iba a ser mejor. Así los dos formaron parte del grupo de los 12
apóstoles.
Fue Jesús el que le cambió el nombre a Simón y lo llamó Pedro, que
signifi ca "piedra", y dijo que sobre esa piedra construiría su Iglesia. También
le dio a Pedro las llaves del Reino, que signifi ca que lo hizo el líder de su
Iglesia, el primer Papa.
Pero Pedro no siempre fue perfecto. A veces no pensaba antes de hablar.
Su falta más grande fue negar a Jesús tres veces por miedo a ser rechazado
como él. Sin embrago, Pedro se arrepintió y Jesús lo perdonó
después de su resurrección.
Pedro llegó a amar a Jesús tanto que decidió morir por
él. Cuando los romanos lo iban a crucifi car por creer en
Jesús, Pedro dijo que prefería ser crucifi cado cabeza
abajo porque no era digno de morir como su Señor.
San Pedro está enterrado en el Vaticano y muchas
personas han ido a visitar su tumba por casi 2,000
años.
San Pedro nos enseña que Jesús camina
con nosotros y poco a poco nos ayuda
a ser mejores y a amar de verdad. Pídele
a Jesús: "Jesús, enséñame a amarte como
Pedro te amó".
PEDRO PEDRO PEDRO PEDRO PEDRO
"Jesús,
enséñame
a
amarte
como
Pedro
te
amó".
P
Í
D
E
L
E
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J
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S
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S
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