VERDAD
L
os católicos no rezan a los muertos, solo
piden la intercesión de aquellos que
están en el cielo, que es lugar de vivos,
pues Dios "no es un Dios de muertos, sino
de vivos" (Mc 12, 27). Aunque han muerto
físicamente, siguen vivos y ofrecen nuestras
oraciones a Dios como incienso: "los vein-
ticuatro Ancianos se postraron delante del
Cordero. Tenía cada uno una cítara y copas
de oro llenas de perfumes, que son las ora-
ciones de los santos" (Ap 5,8). A los primeros
cristianos en la tierra también se les llamaba
"santos" por haber sido bautizados en Cristo.
Sin embargo, vemos que los santos en el cielo
(los Ancianos) ofrecen como perfume a Dios
las oraciones de los "santos" en la tierra.
Esto no es lo mismo que conjurar espí-
ritus, pues se conjuraban espíritus para
obtener infor-
mación en vez de
escuchar a los pro-
fetas. Los católicos
simplemente piden
la oración de los que
ya están con Dios, como
se pide la oración de otro
hermano.
Aunque lo que la Iglesia
Católica enseña no es ido-
latría, los católicos no deben
perder esto de vista: que la
misión de los santos en el cielo es
la de ayudarnos a llegar al cielo,
a unirnos a Jesús. No son magos ni
tienen poderes por su propia cuenta.
LOS C ATÓL ICOS H A BL A N CON LOS M U ERTOS
MITO
Los católicos contradicen la Biblia porque
se comunican con los muertos al rezarle
a los santos, y eso está prohibido, como
dice Deut 18, 10-11: "No ha de haber en
medio de ti nadie que… practique
la adivinación, la astrología, la
hechicería o la magia… ni evocador
de muertos".
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